Delitos fiscales

Ejemplos comunes:

No declarar ingresos reales.

Sucede cuando una persona o negocio reporta menos dinero del que realmente gana para pagar menos impuestos. Es una forma de ocultar ingresos al SAT.

Emitir o usar facturas falsas.

Implica crear o utilizar comprobantes fiscales de operaciones inexistentes. Estas facturas simulan compras o servicios que nunca ocurrieron, con el fin de deducir gastos falsos.

No entregar el IVA cobrado a los clientes.

Ocurre cuando un negocio cobra el IVA en sus ventas, pero no lo declara ni lo paga al SAT. Ese dinero no le pertenece al negocio, sino al fisco.

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¿Alguna vez has escuchado la frase “no pasa nada si no lo declaro”?
Detrás de esas palabras aparentemente inofensivas puede esconderse un problema mucho más grande: un delito fiscal. En México, miles de personas —tanto emprendedores como grandes empresas— caen en irregularidades sin saber que están cruzando la línea de lo legal.

Evadir impuestos, simular operaciones o “maquillar” ingresos no solo afecta al SAT… también puede costarte la libertad, tu reputación y tu patrimonio. Pero antes de entrar en pánico, vale la pena entender qué es realmente un delito fiscal, cómo se comete sin darse cuenta y cómo prevenirlo con una buena asesoría contable.

En este artículo te lo explicamos de forma clara, con ejemplos reales y consejos prácticos para mantener tus finanzas y tu negocio siempre en regla.

¿Qué es un delito fiscal?

Un delito fiscal no es simplemente un error en la contabilidad o un descuido en una declaración; es una acción intencional que busca engañar al sistema tributario para pagar menos impuestos o recibir beneficios indebidos. En otras palabras, ocurre cuando una persona o empresa altera, oculta o manipula información con el propósito de afectar los ingresos que le corresponden al Estado.

Estos delitos pueden ir desde prácticas aparentemente “pequeñas” —como omitir ciertos ingresos o declarar menos ventas— hasta esquemas más complejos, como la creación de empresas falsas para justificar movimientos de dinero que nunca existieron.

 

Consecuencias de cometer un delito fiscal

El Código Fiscal de la Federación establece que estos delitos pueden castigarse con multas elevadas, bloqueo de cuentas bancarias e incluso prisión, dependiendo de la gravedad.

Por ejemplo:

* La evasión fiscal puede llevar hasta 9 años de cárcel.
* El uso de facturas falsas (EFOS y EDOS) es considerado un delito grave, sin derecho a libertad bajo fianza.